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Pere Llobera: "Es más interesante mirar lo que uno no es que lo que uno es"
por Jesús Gil Vilda

Entrevista a Pere Llobera publicada en nuvol.com, Barcelona, 14 de julio 2013.
http://www.nuvol.com/entrevistes/pere-llobera-es-mas-interesante-mirar-lo-que-uno-no-es-que-lo-que-uno-es/

Entra Pere Llobera en mi piso de Barcelona a su regreso de la inauguración de su tercera exposición en solitario en la galería Fons Welters de Ámsterdam. Lo suyo es un caso atípico porque es de los pocos pintores figurativos a los que toleran en una especie de hangar lleno de instalaciones, videoarte, performances y demás. Hay un segundo hecho sorprendente en esta exposición. Le ha puesto por título Del joc i del foc, en catalán, en homenaje al poemario de Carles Riba. Para hacerse una idea, la Fons Werters es frecuentada por exministros y personalidades de la vida cultural europea. No solo lo felicito por su audacia sino por su aspecto veraniego. Lleva una camiseta azulona de cuello redondo, muy a la moda y muy inusual en él (lo de ir a la moda); dice que desde que se la pone nota que la gente lo trata con más simpatía. Nos sentamos y pongo a funcionar la grabadora.

Pere Llobera
Pere Llobera | @ Foto Jesús Gil Vilda
Jesús Gil Vilda: Esta es tu tercera exposición individual en la galería Fons Welters de Ámsterdam; cuando trabajas para una exposición, ¿concibes las obras en torno a un tema?

Pere Llobera: En mis exposiciones anteriores siempre había utilizado un formato narrativo pero para esta he usado un formato poético. No he contado una historia de la A a la Z, sino que he pintado snapshots que apuntan hacia un tema o una percepción mínima. Cuando los juntas todos, el común denominador es la mirada del autor. La exposición tiene más carácter de poemario que de narrativa.

P: Por lo que sé de ti, eres un artista de larga gestación y rápida ejecución. ¿Nos puedes contar tu proceso hasta dar con esos poemas?

R: Error-rectificación-error. Yo funciono como un murciélago. Tengo mucha capacidad de trabajo y lo que hago es emitir muchas señales. Trabajo de forma compulsiva; trabajo mucho; y lo que hago es ejecutar las ideas que se me pasan por la cabeza, que pueden venir del ámbito literario, de una broma, de una canción, mientras estoy trabajando en otro cuadro o de un accidente de colocación de dos cuadros en mi taller. De golpe se me aparece una idea que estaba interfiriendo en otra y cojo una tela blanca y la pinto. Empiezo muchos cuadros. Ejecuto mucho. Cometo muchos errores, muchas ideas que son precipitadas y que si me pensara dos veces no haría… El gran trabajo para mí es discriminar entre lo que funciona y lo que no.

P: ¿Haces bocetos?

R: No, nunca. Lo que hago a veces es probar antes en pequeño formato.

P: ¿Siempre sobre tela?

R: Sí, siempre. No dibujo. Me da pereza. Y la cosa es cojonuda porque soy un buen dibujante. He quemado hora y horas de modelo en carboncillo, modelo en movimiento, he dado clases de dibujo. He llegado a un nivel de empacho con el dibujo. Lo valoro en otros, lo sé apreciar, pero…

P: Si fueras director de cine, no trabajarías con guion.

R: No creo que pudiera ceñirme a planes de rodaje tan fríos. Me parece inhumano que si no tienes la pulsión de hacer algo lo tengas que hacer porque lo has planificado. La pintura es muy inmediata, al menos en mi caso. P: ¿Quiénes son tus poetas? ¿Qué estás leyenda ahora?

R: Me gusta mucho Ferrater. Estoy leyendo mucho a Casasses últimamente, a Panero, gente muy loca. Porque me gusta mucho la alquimia entre las palabras. Esta exposición lleva por título Del joc i del foc que es un poemario de Carles Riba. La alquimia con las palabras me sirve a mí para traducirla a la alquimia de las imágenes. Cuando leo poesía siento, de una forma casi física, que cuando tomas dos palabras descontextualizadas y las juntas se puede generar una explosión alquímica insospechada. Las palabras por separado serían los reactivos. Eso sucede continuamente con la poesía. Yo entiendo que no sea fácil aficionarse a la poesía, pero yo, como artista plástico, creo que he descubierto algo que me ayuda mucho en mi trabajo. Para esta exposición me he dado la libertad de coger cualquier imagen que creo que pude ser traducida a un cuadro y lo hago, sin autocensurarme, como lo haría Panero o Casasses. Esto es muy raro en mí, que suelo ser "tenso" en mis contenidos.

Pere Llobera
Pere Llobera. Maqueta abandonada. Oli sobre tela 2013
P: Lees mucho ensayo también, pero no lees ficción.

R: Eso es algo muy gremial. Los artistas que yo conozco son lectores compulsivos de ensayo y filosofía.

P: Una vez te sugerí para un cuadro un relato e Kafka, El artista del hambre, y me dijiste que el surrealismo lo ponías tú, que no te lo dieran hecho.

R: (Risas) Yo cuando empecé, pintaba paisaje urbano. Pintaba fachadas y no había más. Otra cosa es que haya madurado pero mis inicios son innegables. Una cosa de la que me di cuenta fue que cuando me iba a pintar por ahí a cualquier sitio de mierda, la gente se acercaba y me preguntaba "¿por qué pintas esto?". En esos sitios hay cierto espacio para mí, para la interpretación. Me decían: "¿Por qué no pintas la Pedrera o la Sagrada Familia?". Y yo pensaba: "Si yo voy a pintar ahí, ¿qué me queda?, ¿qué margen hay para mí?".

P: ¿Es esta exposición muy distinta de las anteriores?

R: Yo creo que la gente no se va a dar cuenta de un cambio radical. Pero yo he tomado un camino, aunque tampoco me voy a enajenar, sé que es un camino lento y quizás los cambios sean a diez años vista. Como he adquirido una cierta inercia de mi trabajo anterior, no puedo frenar de golpe. En arte no puedes cambiar de golpe. Ya estoy en disposición de cambiar de rumbo pero la inercia todavía me empuja.

P: Se aprecia más síntesis.

R: Sí, también. Estoy poniendo mesura. He detectado que he estado viviendo en una cierta prisión de contenidos en mi pintura. Ahora tengo que planificar la fuga. Y si luego vuelvo a la cárcel, será porque yo quiera.

P: También juegas más con la geometría, o de una manera más explícita.

R: Es una exposición más del símbolo. Hay un rincón que he llamado el Mistic Corner con un cuadro de San Pablo de Tebas alimentado por un búho…

P: Te estás especializando en santos.

R: Podríamos decir lo mismo de Buñuel y no era cierto. Me proyecto en la cueva y el santo de una manera totalmente pagana. Quiero irme de una vez. Me siento muy incómodo con la ciudad, con el contexto histórico. No te niego que me gustaría estar en otra ciudad, en otra coyuntura.

Pere Llobera
Premonició. Oli sobre tela, 2013
P: ¿Dónde?

R: Nueva York años setenta. Los Ramones… Matta Clark agujereando las paredes… Un Nueva York devastado por la crisis del petróleo…

P: Siempre has sido amante de los años 70, a nivel estéticos, cinematográfico…

R: Hablemos claro. Eran muchísimo más interesantes. Vi un documental a Keith Richards en el que le preguntaban por los setenta y el tío hacía un gesto como diciendo, es que había tanto y tan bueno… Yo pienso que la historia se mueve por parábolas de crecimiento y decrecimiento. Una de esas parábolas llegó a su cénit en los setenta. A todos los niveles: tecnología, arte, política. No existía el anticristo de internet. Había muchas cosas buenas pero no excesivas. El aturdimiento actual no existía entonces. Opulencia, exceso de estímulos…

P: Volví hace tres meses a Nueva York, ciudad en la que fui muy feliz, y me quedé preocupado. Está ya como Barcelona, un mall gigante al aire libre.

R: Es una franquicia.

P: Ya no puedes pasear por Midtown sin la sensación de que todo es postizo.

R: Estoy en contacto con gente de allí y me confirman la idea de ciudad espejismo que vive de ciertas rentas. Luego, la velocidad a la que te dan la patada si no vendes es brutal.

P: Como en el stock de Planeta (Risas). Eres figurativo pero en la última época estás en evolución hacia otra cosa. Sigues manejando personajes, objetos y naturalezas reconocibles pero manipulas todo eso para que en una primera mirada el cuadro parezca abstracto.

  R: Yo no esto poniendo mi mirada en la pintura, en el trabajo de otros pintores, sino en la lectura, la poesía. Los artistas que me interesan no tienen nada que ver con la pintura, David Hammonds, Mike Kelly no son propiamente pintores. Son instaladores, performers… El crecimiento está en explorar tus límites. Hay una acción de Hammonds en la que vende bolas de nieve en un mercadillo. Me parece flipante. Me encanta. Pero si intento hacer una traducción directa de lo que él hace a la pintura sería una alienación.

Pere Llobera
Szymborska, de jove
P: A veces me has animado a leer autores que detesto para aprender.

R: Creo que siempre se vuelve de ese viaje con algo en las alforjas. Es más interesante mirar lo que uno no es que lo que uno es. Siempre que no te transformes en plan Zelig en todo lo que lees. Te contaré una cosa mu chula. La Szymborska en su libro Instante, empieza a dudar de todo en uno de sus poemas: pongamos por caso que no me hubiera sido dado ser la que soy y hubiera sido en cambio un reptil o hierba bajo un árbol o una árbol a punto de arder o alguien repulsivo o una piedra, una montaña… Hace una lista y cierra: o pongamos que hubiera sido yo misma sin la capacidad de darme cuenta de que soy yo misma, lo cual hubiera supuesto ser otra persona totalmente distinta. Eso es cojonudo. Eso es mi "clic". Puedes llevar una vida totalmente normal y que nunca se de ese clic, y como nunca se da, nunca lo echas en falta. El que no ha deseado tener hijos no los echará de menos. Esos clics pueden no aparecer o pueden activarse como una bomba de relojería. A mí se me activó un clic. Ahora podría ser un pintor mucho más plano a nivel conceptual pero ahora no es así y me resisto a pensar en capas simples sobre las cosas. P: Un artista muy dotado, como es tu caso, puede usar su don de manera autocomplaciente sin buscar nada más.

R: El reverso oscuro de la forma… (Risas)

P: Tolstoi decía que toda obra literaria nace del conflicto entre fondo y forma. ¿Y tú como llevas ese conflicto?

R: Llegué a la borrachera de lo narrativo y me planteé más libertad. ¿Qué pasa si no me autocensuro? ¿Quiero ser Steve Vai haciendo demos para Yamaha o Neil Young y tocar más sucio pero de manera más personal?

P: Pues en la ciencia ocurre algo parecido. Los científicos cuidan del fondo y los ingenieros de la forma.

R: Eso parece un apunte Punset (risas).

P: Ese clic tuyo es algo casi telúrico.

R: Tiene que ver con la mala hostia. Con ir a la contra.

P: ¿Cómo son los artistas de hoy en día?

R: El artista es un nómada que va de residencia en residencia, listísimo, nada romántico. Muchos son arquitectos, ingenieros. Fliparías con sus perfiles. Son gente lista a la que les cuesta muy poco dar el paso. Es tú caso. Tienes una carrera de ciencias, complicada; como tienes bien estructurada la cabeza no tienes problema en estructurar un libro. Si tienes un cañón racional lo puedes disparar hacia donde quieres. De hecho, yo te criticaría a ti que eres demasiado racional. Por eso te digo que leas cosas raras y alocadas.

P. Leí a Burroughs.

R: Uno puede pensar, "yo no quiero ser Burroughs", porque nadie querría ser Burroughs (risas), pero esas imágenes son tan potentes… ¿Algo de lo que él usa puedo añadirlo a mi paleta? Esa sería la pregunta.

P: Ahora me tienes que hablar de las miserias del arte. 

R: Te vas a un centro cívico y allí tienes la tercera división del arte.

P: ¿Y tú en cuál estás?

R: Yo creo estar en la segunda.

P: ¿Y qué conlleva estar en la segunda división del arte?

R: Ser un fajador. Pelear en campos de tierra y dejarse las rodillas. Son filtrados por la rejilla los que tienen las mejores condiciones. Actualmente has de ser mitad empresario y mitad artista. Gestionar muy bien tus esfuerzos. Ser muy racional. A mí me limita mucho el soporte. La primera división ya es para otro tipo de soportes.

P: ¿El personaje es importante?

R: Los que a mí me gustan son bastante genuinos y han tenido la suerte o el acierto de hacer una cosa en un contexto y un país determinado. Yo pienso que hay países desde los que el eco de lo que haces tiene más repercusión.

Pere Llobera
Pere Llobera. Foc negre, olí sobre tela, 2013
P: Soy muy escéptico con quién llega y quién no. Creo que hay más factores. Orson Welles era hijo del segundo hombre más rico de EE.UU. Su papá le compró un guion a un guionista borracho, Herman J. Mankiewicz, y contrató a uno de los mejores directores de fotografía de la historia de Hollywood, Gregg Toland, y a Robert Wise, nada menos, para el montaje e hizo Ciudadano Kane. Cuando Luis Buñuel, hijo de un indiano aragonés, se fue a probar fortuna a Hollywood en los años 20 del siglo pasado, su madre le compró un coche para que el niño pudiera desplazarse. ¡Eran los años 20!

R: Sí, pero su mamá no hizo El ángel exterminador. Es evidente que las personas con posibles lo tienen más cómodo. Pero el que opta por ir a por la primera división va a sufrir mucho en su vida.

P: ¿Como está el panorama artístico en Cataluña?

R: Es un walking dead.

P: ¿Y a qué se debe?

R: A todos los años de Pujolismo. Ha silenciado y ha potenciado lo que le ha dado la gana. Sin llegar a la censura, había una pirámide de poder. En general en la cultura la gente se ha llegado a hartar de aquellos 23 años de un sistema conservador y derechoso. Si ellos han diseñado un futuro para nosotros, no puedes criticarlo.

P: ¿No hay referencias artísticas en Barcelona? ¿Es que la gente solo viene a hacerse la foto en la sagrada Familia y a comprarse la camiseta en Zara?

R: Si tuviera que buscar otra galería, no lo haría en Barcelona a día de hoy. Tiene que cambiar el modelo de ciudad.

P: ¿En Holanda, donde estuviste becado por el Rijksmuseum, se arropa más el arte?

R: En Holanda, el Estado ha dado muchas facilidades a los artistas. Lo que ha llevado también a que algunos estén a la sopa boba. Ser artista es relativamente fácil, acomodaticio.

P: ¿Qué es Paleta Brava?

R: La definición la tiene Juan Francisco Rueda. Por lo que me dijo, Paleta Brava es un concepto que habla de una paleta de color, una manera de pintar específica del ámbito peninsular. Es muy curioso. Creo que es un tema de porosidad con lo que me rodea. Yo soy catalán, y ya sabes que por demarcación, a lo mejor yo debería tener otro tipo de fe nacional. No tengo esas inquietudes. Lo curioso es que sin ser yo de interior, de secano, castizo, mi manera de pintar sea tan española. Paleta Brava habla más de cosas tenebristas, Zurbarán, cosas fuertes, si me apuras Zuloaga, Ribera, Goya. Tengo una manera de pintar que me deja desubicado. Allí en Holanda tengo fama de ser un pintor netamente español y me gusta porque me desmarco de la manera de hacer anglosajona.

P: ¿Crees que si los que están pintando aquí renuncian a Goya y a Zuluaga y a Velázquez eso les empobrecerá?

R: Sí. Por eso yo vivo de una manera muy sana lo que entra por mi piel. Me da igual de dónde venga. No tengo ningún tipo de racismo ni de exclusión. Por eso me gusta Zurbarán y también el rock progresivo catalán. No discrimino sobre demarcación. Discrimino sobre calidad.

P: Ya sabes que cuando el arte entra en el dominio de la política eso se pierde. Se crean unos evangelios de lo que es y de lo que no es.

R: Si empiezo a opinar de política no paro. Tengo para darles a los de un lado y a los del otro. Mejor lo dejamos para otro día.